28.7.07

Acuerdo Micro$oft - Gobierno de Chile

A continuación, los artículos de unxs amigxs del programa Conexión Social de la radio Tierra, para incentivar el debate sobre el malhabido acuerdo suscrito por el Gobierno de Chile con Microsoft y que cuestiona la supuesta ¨neutralidad tecnológica" de la que nos había querido convencer.


Acuerdo Microsoft - Gobierno de Chile: La Puñalada

Jorge Loayza Charad

Ya han pasado varias horas desde que la noticia se dio a conocer por varios medios digitales. Diversos e interesantes análisis en la red revisan punto por punto este impresentable "acuerdo", y realmente se agradecen, especialmente el agudo artículo de Christian Lean R. en El Francotirador.

Sin embargo, hay algunas otras consideraciones que me gustaría destacar y que se relacionan con el título de este artículo.

Si miramos el desarrollo de la llamada Agenda Digital de nuestro país desde sus inicios con Eduardo Frei hasta la era Bachelet, la desilusión es profundísima. Sabíamos que con Lagos no había mucho que hacer ya que su administración estaba "casada a morir" con Microsoft, herencia también del gobierno de Frei. Sin embargo, basado en la promesa electoral de la actual Presidenta, muchos(as) creímos que se iba a producir un cambio real en cuanto a la participación ciudadana en estos temas y por ende una apertura también a temas como el software libre, acceso a la cultura y libertad del conocimiento.

El año pasado (2006), el actual gobierno comenzó con una política algo más abierta, al menos en la forma, para tratar los temas de desarrollo digital, lo cual coincidió con la publicación del informe del PNUD "Las Nuevas Tecnologías, ¿un salto al futuro?", escrito que hace un fuerte cuestionamiento al llamado "atajo digital" para avanzar en temas de igualdad y desarrollo. Pasó prácticamente un año y no se tenían noticias desde el gobierno sobre la Agenda Digital, hasta que hace unos meses, recibimos una invitación para asistir a una exposición de lo que sería la nueva Agenda Digital (parte 2) , esta vez con el nombre de "Estrategia Digital".

Luego de apersonarnos, quedó muy en evidencia que había un halo de improvisación para avanzar en el tema, y lo más importante: ya estaba todo decidido, no había construcción con la ciudadanía. Ese fue el primer indicio que algo andaba mal...

Por otra parte, la posibilidad en estos meses de introducir algunas modificaciones a la Ley de Propiedad Intelectual con el objeto de garantizar acceso y nó solo la protección de derechos de autor y copyright, nos había dado algo de tranquilidad y esperanza, a pesar de que su concreción aún está en veremos debido al lobby de la SCD (Sociedad Chilena de Derechos de Autor) que cada día se acerca más al estilo monopólico de la SGAE española.

Pero todo se fue al tacho de la basura con este acuerdo MS-Gobierno: lo poco que había de transparencia, de buenas prácticas, de neutralidad tecnológica (al menos se comenzó a considerar), de participación ciudadana, pero más especialmente, la mínima confianza que se necesita para con el gobierno de turno, fue prácticamente sepultado. La administración actual ha tenido entonces un actuar secreto, prepotente y traicionero con las personas, grupos e instituciones que desarrollan y se interesan en estos temas.

Para los(as) que estamos a favor de la apropiación tecnológica compartida, para lograr mayores grados de libertad del conocimiento, la cultura y las comunicaciones, julio del 2007 marcará una nueva etapa en nuestros quehaceres. Algunos(as) seguirán adelante aunque sea con una estocada en la espalda, otros(as), crearán nuevas fuerzas para desarrollar en lo que creen, quizás con alianzas más amplias.

Lo claro, es que desde ahora ya nada será como antes. Necesitaremos muchísima más energía para continuar, y de seguro la encontraremos. Como expresó uno de nuestros entrevistados alguna vez: "las decisiones tecnológicas son desiciones políticas".

Ahora tenemos claro cual es la "política" actual del Estado de Chile.

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Acuerdo Gobierno de Chile - Microsoft Corporation: agitadas aguas en la estrategia digital chilena.

Patricia Peña


La blogósfera chilena está que arde, con una mezcla de indignación y desilución por lo que se ha develado finalmente como la política pública en materia de Tecnologías de Información y Comunicación (TICs) que se seguirá en los próximos años en Chile. Y es que esta semana, se dio a conocer “masivamente” los alcances de un acuerdo marco que el gobierno de Chile, a través del Ministerio de Economia, firmó con Microsoft Corporation. Titulado “Acuerdo Marco de Colaboración entre Gobierno de Chile y Microsoft Corporation”, se trata de un contrato legal con características de acuerdo de “colaboración voluntaria del Gobierno de Chile y de Microsoft en la concreción de los objetivos”, de la administración pública de la presidenta Michele Bachelet.

La noticia ha desatado en las últimas hora un intensa reacción de rechazo de parte de la ciudadanía chilena, en particular de blogueros, activistas y una serie de grupos y movimientos sociales ligados a temas de inclusion digital, al punto que algunos comenzaron a hablar de un verdadero “golpe de estado digital”. En respuesta a tanta demanda de acción, se concretó esta semana la creación de un movimiento de “Liberación Digital”, bajo el lema “Por un Chile abierto e independiente en tecnología“.

La molestia tiene que ver con los más de 11 puntos que implica el acuerdo marco y que incluyen entre otros los siguientes temas:

- capacitación digital para todo ciudadano entre 18 y 35 años
- domicilio digital: recopilación de la información e interacción que los casi 16 millones de desarrolla con el sector público, en base a la plataforma Live
- solución de desarrollo para la creación e implementación de portales municipales
- USD 1,600,000 para capacitar a estudiantes y profesores en el uso de productos de toda su línea de aplicaciones
- difusión y facilidades de acceso para el sector pyme a software y aplicaciones para la productividad
- Creación de Centros de Innovación y Emprendimientos Microsoft

Ciudadanos chilenos molestos en la red

El debate y la polémica en la comunidad digital chilena no se hizo esperar. Por cierto, la sorpresa no es la estrategia que ha usado una vez la empresa (usual con todos los gobiernos del mundo), sino que más bien la actitud y la opción que ha tomado el Gobierno de Chile, siendo que hasta ahora existía una voluntad para generar un mínimo de participación ciudadana en la elaboración y construcción colectiva de una nueva agenda digital 2.0 hacia el 2010, continuación de la primera parte que se implementó entre el 2004 – 2006 bajo el gobierno del presidente Ricardo Lagos.

La indignación está en que finalmente toma sentido el dicho que dice que “las deciciones tecnológicas son decisiones políticas”, y que esta situación demuestra que finalmente cuando se trata de pensar en el bien del país, las decisiones se sigue realizando a puertas cerradas. Las preguntas no tardaron en aparecer en los espacios de debate y comentarios de varios de estos blogs ciudadanos : ¿se ha vendido el gobierno chileno a las facilidades que puede entregar la mayor empresa de tecnología del mundo?, ¿está “vendiendo” la información pública y ciudadana?

Chile hace rato que vende una imagen de éxito en la carrera hacia la Sociedad de la Información y en la subida al carro de las nuevas tecnologías, gracias a las mediciones internacionales que miran los aspectos más cuantitativos (estadísticas e indicadores), que los cualitativos. Pero donde siguen existiendo los problemas de acceso y buena conectividad (especialmente en los sectores rurales), regulación, construcción de capacidades en las personas (y no sólo alfabetización digital) y por cierto en la apuesta seria hacia la creación de un pequeño núcleo de empresas de tecnología nacional, entre otros temas. Es frente a esos desafíos, que la molestia que hay en el aire tiene que ver con que la decisión para resolver la brecha digital chilena haya sido recurrir una vez más a la generosidad de MS.

Lo que está mostrando hasta aquí la situación es la falta de una actitud más visionaria por parte de las autoridades chilena, que viera más allá de la solución demagógica puntual a los problemas de brecha digital que existen en el país, que fuera honesta con el discurso que había mantenido el gobierno de que aquí hay “neutralidad tecnológica”, con la falta de una voluntad política enérgica para potenciar las oportunidades que entrega el desarrollo del open source y el software libre como una forma de crear innovación y emprendimiento tecnológico nacional. Con una actitud consecuente con los pasos dados para potenciar la participación ciudadana para la construcción de una política pública o estrategia digital abierta, colaborativa y que mira a largo plazo.

Hay un cuaderno para la recolección de firmas para expresar el desacuerdo ciudadano aquí.

Variados comentarios y análisis de destacados blogueros chilenos y del movimiento de liberación digital se pueden leer en:

Liberación digital y su video promocional

Blog El Francotirador

Blog FayerWayer

Blog El Diablo en Los Detalles

Blog Luis Ramirez

Sólo a mediados de esta semana, en un comunicado de prensa oficial enviado a los medios el Ministerio de Economía (ref web emol) entregó su posición explicando que dicho acuerdo, “no incluye la entrega de datos de los ciudadanos a una empresa privada, como se ha pretendido inferir de sus términos”. Por su parte, Microsoft Chile también defendió su participación en el Acuerdo Marco de Cooperación señalando que no se trata de un contrato, sino que de “una declaración de intenciones para trabajar en conjunto en proyectos que están bajo el marco de la Agenda Digital” y aclarando que no hay una obligación para usar los servicios que se señalan. Por cierto, basta leer el acuerdo para tener una idea de la naturaleza de este.

La blogósfera chilena seguirá en llamas por un buen rato, esperando que a lo mejor algunos parlamentarios pidan revisar el acuerdo, y observando críticamente las explicaciones de las autoridades.

Lo cierto es que para quienes trabajan y trabajamos en temas de apropiación tecnológica colaborativa (llámase social, cultural, educativa, etc), las cosas se ven más claras para seguir apostando en la práctica por una actitud que mira en las opciones tecnológicas una forma de sacar partido a todo el potencial que tienen aquellas aplicaciones, recursos y servicios que potencian el acceso al código fuente, la compartición y circulación de contenidos y conocimientos, la innovación en la forma de usar las tecnologías en educación, empoderamiento social, emprendimiento, creación de contenidos y nuevos medios de comunicación (más locales, más horizontales y colaborativos), acceso a la información, conocimiento y la cultura.

Entendiendo que estas acciones e iniciativas no están ligadas al uso o buena voluntad de una marca específica de aplicaciones, sino que al trabajo conjunto de muchos desarrolladores, programadores, creadores, traductores, activistas que en Asia, Africa y Sudáfrica han demostrado con creces que las soluciones locales si funcionan, cuando están pensadas en las expectativas y necesidades de las personas, las comunidades y los distintos grupos sociales.

En la diversidad e independencia tecnológica está la clave de que este tipo de apuesta si sea una opción que apoye el desarrollo humano que todos queremos.

1 comentarios:

azeta dijo...

Eso ya se sabe hace bastante. Cuando se inaguró la Biblioteca Regional Santiago dejaron a todos clavados con sofwares Windows y el resultado es que esos PC sólo se ocupan para chatear. La Grna donación de Bill Gates a Chile no fue otra cosa que sus patentes de mierda, llenas de fallas y restricciones.
Y pregunten si existen libros de linux si quieren perder el tiempo.
Después vino lo de win en mapudungun sin que nadie protestara y que incluso lo consideraran un avance.
Nos tenían rodeados hace bastante rato.
saludos
ariel zúñiga
www.violenciaycontrol.blogspot.com