5.11.09

La madre del cordero...


En febrero de 1995 hubo en Bruselas una reunión de la Comunidad Europea en la que, por primera vez, se discutió sobre la “sociedad de la información planetaria” y se invitó al grupo G7, a las delegaciones gubernamentales de la Unión Europea y a los grandes responsables de empresas aeroespaciales, electrónicas, europeas, japonesas y americanas; estaba presente el creador de la noción de autopista informática, el vicepresidente de los Estados Unidos, Al Gore. Durante esta reunión se decidió que para dar libre curso a la autopista informática era necesario desregular, liberalizar de aquí a dos años, todos los sistemas de telecomunicación europeos. Y en esta reunión llegaron a la conclusión de que el único actor que podía establecer esta sociedad de la información planetaria era el actor privado. En las semanas que siguieron hubo apenas dos o tres líneas en los diarios sobre esta decisión histórica. La decisión se ha tomado a espaldas de los ciudadanos y con la complicidad de los Estados-naciones.
(A. Mattelart, causas y azares, 2003: 30)